Viajar por el Alma

Este blog es un viaje hacia los senderos del alma. Todo lo que en estos caminos se esconde, los paisajes bellos y también los tortuosos y oscuros. Todos están dibujados en nuestros pies y caminando descubriremos lo que se oculta En este camino os espero para compartir experiencias, buscando el aire fresco y el claro del bosque, donde parar y recuperar el aliento.

martes, 20 de abril de 2010


Ayer fué un mal día.
Murió la madre de un buen amigo y en el funeral, coincidí con mucha gente a la que hacía tiempo que no veía.
Al principio me hizo mucha ilusión y fué emotivo, pero luego....empezamos a hablar de como estábamos cada uno.
¡¡¡ ALUBIÓN !!! Chaparrón de noticias malas. Cánceres, infartos, en fin, multiples enfermedades que todos tenemos en mente y que nos rodean por doquier.
Y la vida cobró un sentido diferente y extraño, como si me dijera
¡¡ Yá te lo advertí !!
¡¡ Yá lo tenías qué saber!!

Ciertamente lo sé, lo he escuchado muchas veces aunque poco rato porque cuando la vida nos pone tan serios, me aprieta y me acongoja.
Me altera hasta el último poro de la piel y sufro, sufro mucho.
Asi que se lo volví a decir: ´lloraré cuando tenga que llorar por lo que pase, pero mientras , déjame libre el camino para que me empuje el viento y bailemos en todas las direcciones.
La certeza me aburre y de eso..... ya tengo bastante.

4 comentarios:

Viky dijo...

El día a día es duro y la realidad de las cosas es más fea que bonita, pero hay estas tú para ver solo que te interese o lo positivo.

Ane dijo...

Si que es verdad, hay que tener mucha prisa en soltar lastre y vivir cada segundo con plenitud. Ya la vida se encarga de pararnos cuando toque.

Lonias dijo...

Todos sabemos que antes o después, conforme van pasando los años algo nos tocará pero, si todavía no nos ha tocado, no anticipemos.
Os dejo una historia que me sirve para recordar que hay dulces formas de acabar nuestro camino.
Mi madrina de bautizo llegó a los 91 años sin más problemas que una operación de besícula en su juventud. Era capaz de atender sus necesidades básicas sin ayuda. Veía, oía, caminaba, se aseaba, todo despacito sí, y con compañía, pero lo hacía y no perdió su lucidez mental nunca.
Una noche se acostó y no se despertó. ¿ No creeis que es maravilloso?. Es posible completar nuestro paso por esta vida de otra manera a la que estamos acostumbrados a temer.
Que así sea.

Ane dijo...

Que así sea¡¡ amiga,una historia bonita y esperanzadora.