Viajar por el Alma

Este blog es un viaje hacia los senderos del alma. Todo lo que en estos caminos se esconde, los paisajes bellos y también los tortuosos y oscuros. Todos están dibujados en nuestros pies y caminando descubriremos lo que se oculta En este camino os espero para compartir experiencias, buscando el aire fresco y el claro del bosque, donde parar y recuperar el aliento.

lunes, 14 de mayo de 2012

 SENSACIONES
 Hay días que el alma tiembla
 te mueve con el destino,
 sientes la pena en el aire
 la brisa es triste y esta contigo

Este pequeño poema hace tiempo que lo escribí, pero esas sensaciones que describo creo que me acompañan, más días de los que quisiera. No se cuando cambiará la brisa, pero deseo que sea pronto y el aire nuevo perdure en la quietud de mi alma.

6 comentarios:

kaoskaos dijo...

Gracias Ana, eres muy amable. Siento no poder ir a tu exposición
en el Porton, me voi el 17 a Londres, hubiera sido un buen momento para conocernos. Pero mantengo la promesa de encontrarnos.

Fran dijo...

La brisa sopla en diferentes direcciones. Si viene triste, quiza podemos hacer por buscar un poco de sol entre nube y nube.
Qué bien va el paisaje con el poema. Es muy bonito.

Ana Verdugo dijo...

Espero que tengas un viaje bonito y seguro que este año nos veremos.
Te mando un abrazo y hasta pronto.

Ana Verdugo dijo...

Fran gracias por tus buenos deseos. Saludos desde el Sur.

Pilar dijo...

Hola Ane

Decirte que me encantó de veras conocerte. Tu cuadro de tonos violetas, ¡precioso!.
Cierto es que una madre puede con todo. Es una clase de amor que sólo
lo puede comprender quien lo siente.
Deseo de corazón, que te llegue la brisa fresca y perfumada que mereces. Un abrazo.
Te adjunto un poema que leí hace tiempo y me gustó.


“Tus hijos no son tus hijos,
son hijos e hijas de la vida,
deseosa de sí misma.

No vienen de ti,
sino a través de ti,
y aunque estén contigo,
no te pertenecen.

Puedes darles tu amor,
pero no tus pensamientos,
pues ellos tienen sus propios pensamientos.

Puedes abrigar sus cuerpos,
pero no sus almas,
porque ellos
viven en la casa del mañana,
que no puedes visitar,
ni siquiera en sueños.

Puedes esforzarte en ser como ellos,
pero no procures hacerles semejantes a ti,
porque la vida no retrocede ni se detiene en el ayer.

Tú eres el arco del cual tus hijos,
como flechas vivas,
son lanzados.
Deja que la inclinación,
en tu mano de arquero,
sea para la felicidad.”

versos de Khalil Gibran (ensayista, novelista y poeta libanés),

Ana Verdugo dijo...

A mi también me encanto conocerte, te he dedicado un texto en el blog. La poesía me ha emocionado, conozco al autor pero esta poesía no.
Pilar es muy cierto lo que dice el poema, una madre solo puede esperar a que el camino de su hijo llegue a buen puerto y mientras intentar enviarle su amor y bendiciones , porque no puedes hacer otra cosa.
Un abrazo